El bagazo de caña puede convertirse en mucho más que un residuo de la industria azucarera. En Trujillo, investigadores desarrollaron y validaron un prototipo de calzado sostenible que utiliza bagazo de caña para fabricar parte de su biosuela y residuos textiles reciclados para elaborar la capellada. La propuesta conecta dos industrias de La Libertad con un mismo objetivo: avanzar hacia una economía circular.
El proyecto demuestra que materiales que antes podían terminar como residuos tienen potencial para convertirse en nuevos productos con valor económico y ambiental.
La investigación fue ejecutada por el CITEccal Trujillo, con financiamiento de PROCIENCIA, unidad ejecutora del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec). El proyecto fue liderado por el investigador Juan Carlos Mariños Legendre.
La propuesta no se quedó en un prototipo experimental. El calzado fue sometido a pruebas técnicas para comprobar su resistencia y desempeño, un paso necesario antes de pensar en su incorporación a procesos industriales.
¿Por qué el bagazo de caña puede convertirse en una biosuela?
El bagazo de caña es el material fibroso que permanece después de extraer el jugo de la caña de azúcar. Por sus características, este residuo puede aprovecharse como materia prima para desarrollar nuevos materiales.
En La Libertad, donde la actividad azucarera tiene una presencia importante, encontrar nuevos usos para este subproducto abre una oportunidad para reducir el desperdicio y generar valor a partir de recursos que ya existen.
La innovación desarrollada en Trujillo utiliza el bagazo de caña como parte de la formulación de una biosuela diseñada como alternativa a las suelas convencionales de PVC expandido.
De esta manera, el bagazo de caña entra en una nueva cadena productiva: deja de ser solamente un subproducto agroindustrial y pasa a formar parte de un artículo de uso cotidiano.

El proyecto plantea así una lógica diferente para la industria: en lugar de extraer constantemente nuevas materias primas para fabricar productos, podemos buscar qué residuos existentes pueden reincorporarse al sistema.
¿Qué otros residuos utiliza este calzado sostenible?
La innovación peruana no depende únicamente del bagazo de caña. La parte superior del calzado, conocida como capellada, fue fabricada íntegramente con residuos textiles procedentes de recortes y sobrantes de empresas de confecciones de la región.
Esto permite aprovechar materiales generados por dos actividades productivas distintas. Por un lado, la agroindustria aporta el bagazo de caña. Por otro, las empresas textiles aportan sus residuos. Ambos materiales terminan integrados en un mismo producto.
El resultado es una especie de simbiosis industrial: los residuos de una actividad pueden convertirse en insumos para otra.
La biosuela desarrollada contiene aproximadamente 30 % de materiales provenientes de procesos de economía circular, según la información del proyecto.
¿Qué significa esto para la moda sostenible?
La moda sostenible no consiste únicamente en utilizar materiales considerados ecológicos. También implica preguntarnos qué ocurre con los residuos generados durante la fabricación.
En este caso, el proyecto aborda ambas cuestiones: incorpora residuos textiles y aprovecha un subproducto agrícola. Por eso, el valor de esta innovación está tanto en el material utilizado como en el modelo productivo que propone.
¿Cómo cambia este calzado frente a uno convencional?
La diferencia principal está en el origen de parte de sus materiales. Mientras un calzado convencional puede depender de materias primas vírgenes y componentes sintéticos, este prototipo incorpora residuos recuperados de otras actividades productivas.
| Aspecto | Calzado convencional | Prototipo peruano |
|---|---|---|
| Suela | PVC expandido | Biosuela con bagazo de caña |
| Capellada | Materiales convencionales | Residuos textiles |
| Modelo | Uso de materias primas | Economía circular |
| Aporte ambiental | Genera residuos | Reaprovecha residuos |
El objetivo no es afirmar que un producto fabricado con residuos tenga automáticamente impacto ambiental cero. La ventaja está en reducir el uso de materias primas vírgenes y dar una segunda oportunidad a materiales que ya fueron generados.
Ese cambio de perspectiva es fundamental para avanzar hacia una industria del calzado más circular.
¿El calzado con bagazo de caña ya demostró que funciona?
Sí. Antes de pensar en una posible comercialización, el prototipo fue sometido a diferentes ensayos técnicos.
Los investigadores evaluaron aspectos como la resistencia a la abrasión, la flexión y la unión entre la suela y el corte, tomando como referencia las normas técnicas peruanas correspondientes al tipo de calzado desarrollado.
Los resultados permitieron comprobar que el prototipo superó las exigencias establecidas para estas pruebas.
También se realizaron evaluaciones sensoriales relacionadas con la comodidad y el confort durante la caminata. Esto es importante porque la sostenibilidad no puede estar separada de la funcionalidad.
Un producto sostenible que no resulta resistente, cómodo o viable para fabricar difícilmente puede llegar a convertirse en una alternativa real para el mercado.
El CITEccal Trujillo cuenta precisamente con capacidades de asistencia técnica, desarrollo de productos y ensayos de laboratorio para el sector cuero y calzado.
¿Quiénes hicieron posible esta innovación peruana?
El proyecto reunió investigación, tecnología y participación empresarial. El CITEccal Trujillo, perteneciente a la red del Instituto Tecnológico de la Producción (ITP), trabajó en el desarrollo y validación del prototipo. El CITEccal es un órgano desconcentrado del ITP y tiene entre sus funciones promover investigación, desarrollo e innovación en el sector cuero y calzado.
El financiamiento provino de PROCIENCIA, mientras que la investigación estuvo liderada por Juan Carlos Mariños Legendre.
También participó Franco Calzados, empresa que evaluó el prototipo desde una perspectiva productiva y comercial.
Esta colaboración resulta especialmente importante porque acerca la investigación desarrollada en el país a las necesidades concretas de una industria.
¿Qué impacto puede tener en la industria del calzado?
El potencial de esta innovación va más allá de fabricar un solo modelo de zapatilla.
La posibilidad de utilizar bagazo de caña y residuos textiles puede abrir nuevas líneas para fabricantes interesados en incorporar materiales reciclados a sus productos.
Además, desarrollar materiales localmente puede contribuir a disminuir la dependencia de determinados insumos importados y fortalecer las capacidades tecnológicas de la industria peruana.
El proyecto también busca estimar la demanda potencial y analizar las condiciones necesarias para llevar la innovación a una escala mayor.
Esto significa que el siguiente desafío será encontrar empresas interesadas en incorporar la biosuela o el prototipo a sus procesos productivos.
Y aquí aparece una de las claves de la sostenibilidad: una innovación ambiental alcanza realmente su potencial cuando consigue salir del laboratorio y convertirse en una solución que pueda reproducirse.
Análisis Luciérnaga: ¿y si nuestros residuos fueran materias primas?
El aspecto más interesante de esta propuesta no está únicamente en sustituir un material por otro. Está en cambiar la pregunta.
Durante mucho tiempo, hemos pensado en los residuos como el final de una cadena productiva. La economía circular propone mirarlos como el comienzo de otra.
El proyecto de Trujillo conecta dos residuos que nacen en sectores diferentes y los convierte en componentes de un mismo producto. Esa conexión puede ser incluso más importante que el prototipo individual, porque muestra cómo una región puede construir nuevas oportunidades a partir de los materiales que ya genera.
Además, el proyecto se desarrolla en un territorio con una fuerte tradición en la producción de calzado. El CITEccal Trujillo trabaja precisamente para mejorar la productividad, calidad e innovación de este sector y cuenta con servicios de diseño, desarrollo de productos, ensayos y soporte productivo.
Por eso, el verdadero potencial del bagazo de caña podría estar en convertirse en parte de una nueva generación de materiales desarrollados en el Perú.
¿Qué sigue después de validar el prototipo?
La validación tecnológica es un paso importante, pero todavía queda camino antes de que este calzado llegue masivamente al mercado.
Los siguientes pasos incluyen:
- Identificar empresas interesadas en incorporar la biosuela o el prototipo.
- Evaluar la demanda potencial del producto.
- Determinar los volúmenes de producción que podrían alcanzarse.
- Analizar las condiciones del mercado y los costos asociados.
- Facilitar el escalamiento industrial de la tecnología.
Este proceso permitirá determinar si el desarrollo puede pasar de una producción experimental a una alternativa comercial.
El propio CITEccal Trujillo ofrece actualmente servicios especializados para empresas del sector, desde ensayos de calidad hasta asistencia técnica en gestión ambiental.
¿Por qué esta innovación importa para el Perú?
El caso de Trujillo demuestra que la sostenibilidad puede vincularse con innovación, industria y desarrollo económico.
El bagazo de caña representa una oportunidad para crear nuevos materiales. Los residuos textiles representan otra fuente de materia prima recuperable. Y la industria del calzado ofrece un espacio concreto donde ambos pueden encontrarse.
Esta combinación puede ayudar a que las empresas peruanas no solamente reduzcan residuos, sino que también desarrollen productos diferenciados y con mayor valor agregado.
Además, iniciativas de este tipo contribuyen a fortalecer una industria nacional capaz de investigar y producir soluciones adaptadas a nuestra propia realidad.
El desafío ahora es escalar. Porque convertir un residuo en un prototipo es una innovación. Convertir ese prototipo en una solución utilizada por miles de personas es el siguiente gran paso.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el bagazo de caña?
El bagazo de caña es el residuo fibroso que queda después de extraer el jugo de la caña de azúcar. Puede aprovecharse para desarrollar materiales y productos con aplicaciones industriales.
¿Cómo se utiliza el bagazo de caña en el calzado?
En este proyecto peruano, el bagazo de caña forma parte de la formulación de una biosuela que busca ser una alternativa a las suelas convencionales de PVC expandido.
¿El calzado sostenible también utiliza residuos textiles?
Sí. La capellada del prototipo fue fabricada íntegramente con residuos textiles provenientes de recortes y sobrantes de empresas de confecciones de La Libertad.
¿El prototipo de calzado con bagazo de caña fue probado?
Sí. Se realizaron pruebas de abrasión, flexión y unión entre la suela y el corte, además de evaluaciones sensoriales de comodidad y confort. El prototipo superó las exigencias establecidas para las pruebas realizadas.
¿Ya se puede comprar este calzado sostenible?
El proyecto todavía se encuentra en una etapa de búsqueda de empresas interesadas en incorporar la biosuela o el prototipo a sus procesos productivos. El siguiente objetivo es evaluar su demanda y posibilidades de escalamiento.
Une tu voz
Cada vez que convertimos un residuo en un nuevo producto, estamos cambiando la manera en que entendemos los recursos.
El bagazo de caña, los residuos textiles y otros materiales que hoy descartamos pueden convertirse en oportunidades para innovar, generar empleo y construir una industria peruana más circular.
Desde Trujillo llega una propuesta que nos recuerda algo sencillo: la sostenibilidad también se puede diseñar, investigar y fabricar en el Perú.
Y cuando la innovación comienza a transformar lo que antes desechábamos, todos podemos ser parte del cambio.
