En un momento clave para la transformación de la industria textil, las compañías españolas Nextil y Sepiia se posicionan a la vanguardia con una innovadora propuesta de teñido sostenible. Fruto de una colaboración en el marco del programa europeo Worth Partnership Project II, ambas empresas han desarrollado un proceso industrial que permite aplicar tintado en frío sobre poliéster reciclado utilizando exclusivamente tintes naturales. Este avance representa un punto de inflexión al demostrar que es posible implementar un modelo de producción textil más responsable, eficiente y alineado con los principios de la sostenibilidad.
Una innovación que redefine el tintado en frío
El proceso desarrollado por Nextil y Sepiia destaca por su enfoque integral hacia el teñido sostenible. A través de Greendyes, la filial de tintes naturales de Nextil, se ha conseguido adaptar una tecnología que no solo elimina el uso de químicos tóxicos y metales pesados, sino que también reduce significativamente el consumo de recursos naturales. En cifras, se estima un ahorro de hasta un 85 % de agua y un 80 % de energía en comparación con los métodos tradicionales. Esta drástica reducción se debe a que el tintado en frío se realiza a temperaturas inferiores a los 25 °C, eliminando la necesidad de calor extremo que caracteriza los procesos convencionales.
Desde el punto de vista técnico, este método de teñido sostenible ha logrado superar uno de los mayores retos en la industria: aplicar color de forma sólida y estable sobre tejidos 100 % poliéster reciclado. Tradicionalmente, estas fibras presentaban dificultades a la hora de ser teñidas con tintes naturales, debido a su resistencia a absorber pigmentos sin tratamientos agresivos. El nuevo proceso soluciona esta limitación, abriendo la puerta a un abanico más amplio de aplicaciones para prendas sostenibles y funcionales.
La alianza entre Nextil y Sepiia también responde a una visión compartida: impulsar un modelo textil basado en la innovación y el respeto medioambiental. Mientras Greendyes ha liderado el desarrollo técnico del proceso, Sepiia ha definido los requisitos funcionales y ha validado los resultados sobre las primeras prendas confeccionadas con esta tecnología. Estas piezas, desarrolladas en colaboración con Playvest, otra filial del grupo Nextil, fueron presentadas durante la Semana del Diseño de Milán 2025, confirmando el potencial de esta solución dentro del mercado real.

Uno de los factores clave del éxito de este sistema de teñido sostenible es que todos los pigmentos utilizados cuentan con certificación ZDHC, lo que garantiza su inocuidad tanto para las personas como para el medioambiente. Además, el agua utilizada en el proceso es completamente reutilizable, reduciendo aún más la huella de carbono y los costes operativos asociados. Este avance refuerza el compromiso de ambas compañías con la moda responsable y contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El proceso de tintado en frío que han conseguido implementar demuestra que es posible industrializar el teñido sostenible sin sacrificar calidad ni funcionalidad. Esta tecnología ha probado ser viable para sectores como la moda urbana, técnica y deportiva, posicionándose como una solución altamente replicable. Frente a un mercado que demanda cada vez más transparencia y responsabilidad, el uso de poliéster reciclado teñido con tintes naturales se convierte en una herramienta estratégica para marcas que buscan diferenciarse a través de la sostenibilidad.
Impacto ambiental y el futuro del teñido sostenible
El siguiente paso para Nextil y Sepiia será escalar comercialmente este proceso de teñido sostenible, integrándolo de forma progresiva en sus futuras colecciones. Con ello, no solo buscan mejorar su impacto ambiental, sino también fomentar un cambio sistémico en toda la cadena de valor de la moda. Este desarrollo marca el inicio de una nueva etapa para el sector textil, una etapa en la que el teñido sostenible deja de ser una alternativa para convertirse en el nuevo estándar de calidad, responsabilidad e innovación.
Así, gracias a la combinación de tecnología, cooperación y visión a largo plazo, el teñido sostenible demuestra ser más que una tendencia: es una solución concreta para una industria que necesita reinventarse desde sus cimientos. El futuro de la moda ya no solo se mide en estilos y temporadas, sino en impactos reales. Y el trabajo de Nextil y Sepiia es un ejemplo de cómo esos impactos pueden ser positivos para todos.
