La lana de oveja puede convertirse en una alternativa sostenible para proteger zonas específicas de los glaciares durante el verano. Un experimento realizado en el glaciar Tsanfleuron, en Suiza, mostró que mantas fabricadas con lana ofrecieron una protección del hielo comparable a las coberturas sintéticas, aunque los resultados todavía deben analizarse en profundidad.
La prueba forma parte de Keep It Wool, un proyecto desarrollado por la Summit Foundation junto con la Universidad de Lausanne, que busca comprobar si un material natural y biodegradable puede sustituir parte de las soluciones sintéticas utilizadas actualmente para reducir temporalmente el derretimiento del hielo.
El experimento también plantea una segunda pregunta de sostenibilidad: ¿qué podemos hacer con materiales naturales que hoy tienen poco aprovechamiento?
¿Por qué la lana de oveja puede ser una alternativa sostenible?
La lana de oveja es una fibra natural obtenida mediante la esquila de estos animales. Su capacidad de aislamiento térmico, resistencia y absorción de humedad explica por qué ha sido utilizada durante siglos para fabricar prendas, mantas y otros productos textiles.
En Suiza, el problema es que una parte importante de esta materia prima termina desperdiciándose. El proyecto Keep It Wool señala que entre el 40% y el 70% de la lana suiza se desecha cada año.
Convertir una parte de ese material en una solución para proteger hielo significa explorar un modelo diferente: en lugar de considerar la lana únicamente como un residuo, se prueba su potencial para cumplir una función técnica.
Y ahí aparece uno de los aspectos más interesantes del proyecto: la sostenibilidad no está solamente en utilizar un material natural, sino en encontrar nuevos usos para recursos que ya existen.
¿Cómo se utilizó la lana de oveja para proteger el glaciar?
El ensayo comenzó el 22 de junio de 2026 en el glaciar Tsanfleuron, situado en la zona de Glacier 3000, cerca de Les Diablerets, en el oeste de Suiza.
Cuatro estudiantes de la Universidad de Lausanne participaron en la experiencia.
Sobre el hielo se colocaron dos prototipos de mantas de lana, cada uno de 10 por 10 metros. Las piezas tenían diferentes grosores y fueron fabricadas por la empresa suiza Fisolan.
Para poder comprobar si realmente funcionaban, junto a las mantas de lana se instaló una cobertura de geotextil sintético del mismo tamaño.
La comparación permitió observar el comportamiento de ambos materiales bajo condiciones similares.
Cada dos semanas se realizaron mediciones para registrar cuánto hielo y nieve se habían perdido debajo de las diferentes coberturas.
Después del verano, las primeras observaciones fueron alentadoras: las mantas de lana de oveja consiguieron proteger el hielo de una manera comparable a la cobertura sintética utilizada como referencia.
Los datos todavía deben analizarse, por lo que el experimento no permite afirmar que la lana pueda sustituir automáticamente a los materiales sintéticos en todos los escenarios.
¿Qué problema ambiental buscan resolver las mantas sintéticas?
Las coberturas utilizadas para proteger determinadas zonas glaciares tienen una función concreta: reducir temporalmente la cantidad de radiación solar que llega al hielo y disminuir su pérdida durante los meses más cálidos.
Sin embargo, los materiales sintéticos también plantean desafíos ambientales.
El viento, la lluvia y el desgaste pueden deteriorar estas coberturas y desprender pequeñas fibras. Cuando esas fibras llegan al entorno natural, pueden convertirse en una fuente de microplásticos, con la posibilidad de alcanzar la nieve, el hielo o el agua procedente del deshielo.
Por eso, sustituir determinados materiales sintéticos por una fibra natural y biodegradable podría reducir uno de los impactos asociados a este tipo de intervención.
La clave está en comprobar que la alternativa tenga suficiente resistencia, capacidad protectora y viabilidad para utilizarse en condiciones reales.

¿Qué tiene de especial el experimento de Keep It Wool?
El proyecto Keep It Wool combina tres cuestiones que normalmente se analizan por separado: protección de ecosistemas, aprovechamiento de materiales naturales y reducción de residuos.
La Summit Foundation y la Universidad de Lausanne están explorando si una materia prima infrautilizada puede desempeñar una función completamente diferente a la habitual.
El resultado es especialmente interesante porque la lana de oveja no fue seleccionada solamente por ser biodegradable. También debía soportar las condiciones de un glaciar: exposición al sol, humedad, viento, nieve y cambios de temperatura.
Los primeros resultados mostraron además una resistencia superior a la que esperaba inicialmente el equipo encargado de fabricar los prototipos.
Esto abre una línea de investigación que podría continuar más allá de este primer verano.
¿Puede una fibra natural reemplazar completamente a una cobertura sintética?
Todavía no lo sabemos.
Un experimento de estas dimensiones permite obtener información valiosa, pero no es suficiente para determinar cómo funcionaría la lana de oveja durante diferentes temporadas, en otros glaciares o bajo condiciones climáticas distintas.
También será necesario evaluar aspectos como su durabilidad, mantenimiento, transporte, instalación y comportamiento cuando termina su vida útil.
Por eso, hablar de una alternativa sostenible requiere mirar todo el ciclo de vida del material y no únicamente su origen natural.
¿La lana de oveja puede detener el deshielo de los glaciares?
No. Las mantas protectoras funcionan únicamente en áreas concretas y durante periodos determinados. Actualmente, solo alrededor del 0,02% de la superficie glaciar de Suiza está cubierta con este tipo de protección.
Su uso se concentra especialmente en lugares donde existe un interés turístico, científico o estratégico en conservar temporalmente determinadas zonas.
Esto significa que incluso si las mantas de lana de oveja demuestran ser una alternativa eficaz, no podrían detener el retroceso de los glaciares a escala nacional o global.
La causa del problema es mucho mayor: el aumento de las temperaturas y el cambio climático están acelerando la pérdida de hielo.
Por eso, proteger una pequeña superficie durante el verano puede ser útil, pero reducir las emisiones de gases de efecto invernadero continúa siendo fundamental para afrontar el problema desde su origen.
¿Qué podemos aprender de este experimento para el cuidado del planeta?
Una de las lecciones más interesantes de Keep It Wool está en la forma de pensar los materiales.
La lana de oveja ya existe. No es necesario crear una fibra completamente nueva para explorar una aplicación diferente. Lo que se necesita es investigar si un recurso actualmente desaprovechado puede incorporarse a una solución útil.
Este principio también puede aplicarse a otros sectores.
En la agricultura, determinados residuos pueden convertirse en compost o en materiales para mejorar el suelo. En la construcción, las fibras naturales pueden utilizarse como aislantes. En la industria textil, los residuos pueden convertirse nuevamente en materia prima.
La pregunta cambia de “¿cómo eliminamos este residuo?” a “¿qué nueva función podría tener?”
Lana de oveja y sostenibilidad: ¿qué debemos evaluar?
| Aspecto | Cobertura sintética | Manta de lana de oveja |
|---|---|---|
| Origen | Material industrial | Fibra natural |
| Biodegradabilidad | Depende del material | Sí, como fibra natural |
| Protección del hielo | Utilizada actualmente en zonas concretas | Resultados iniciales comparables |
| Riesgo de fibras sintéticas | Puede generar microplásticos por desgaste | No genera fibras plásticas |
| Aprovechamiento de recursos | Producto fabricado específicamente | Puede dar uso a lana desaprovechada |
| Durabilidad | Depende del geotextil utilizado | Todavía debe estudiarse a largo plazo |
| Aplicación a gran escala | Muy limitada por la superficie glaciar | Igualmente limitada |
| Solución al cambio climático | No | No |
¿Qué significa este proyecto para la sostenibilidad?
El experimento realizado en el glaciar Tsanfleuron no demuestra que una manta de lana vaya a salvar los glaciares. Su importancia está en otro lugar.
Demuestra que una solución aparentemente sencilla puede ser sometida a pruebas científicas para determinar si realmente funciona.
También pone sobre la mesa el potencial de materiales naturales que han perdido valor económico o que actualmente se desperdician.
En este caso, la lana de oveja pasa de ser un material infrautilizado a convertirse en objeto de innovación.
Y esa lógica puede ser especialmente relevante para países con una importante producción ganadera y tradición textil, como Perú.
¿Qué oportunidades ofrece la lana de oveja en Perú?
En Perú, la lana de oveja forma parte de una tradición textil vinculada a comunidades rurales y a la producción artesanal.
Su utilización puede abarcar desde prendas y mantas hasta productos de aislamiento y otras aplicaciones que aprovechen sus propiedades naturales.
La experiencia suiza invita a mirar este recurso desde una perspectiva más amplia: no solo como fibra para fabricar ropa, sino como materia prima con posibilidades todavía por investigar.
Esto no significa trasladar directamente la solución de los Alpes a los Andes. Los ecosistemas, las condiciones climáticas y las necesidades de cada territorio son diferentes.
Pero sí podemos adoptar la misma pregunta: ¿qué materiales que hoy desaprovechamos podrían convertirse en soluciones para nuestros propios desafíos ambientales?
La verdadera innovación está en cambiar la pregunta
Cuando hablamos de sostenibilidad, solemos buscar materiales nuevos, tecnologías más sofisticadas o productos diseñados desde cero para resolver un problema.
El experimento de Keep It Wool propone una mirada diferente.
La innovación puede consistir en darle una nueva función a algo que ya tenemos.
Una fibra natural que se desecha puede convertirse en un prototipo. Un residuo puede transformarse en materia prima. Y una solución local puede servir como punto de partida para investigar nuevos usos.
Pero también hay una segunda lección: ser biodegradable no convierte automáticamente a un material en sostenible. Hay que preguntarse cuánto dura, cómo se produce, cuánto se transporta, qué recursos consume y qué ocurre cuando deja de utilizarse.
Por eso, en Luciérnaga creemos que el valor de esta historia no está únicamente en cubrir un glaciar con lana. Está en demostrarnos que el cuidado del planeta también puede comenzar cuando aprendemos a mirar nuestros propios recursos de otra manera.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la lana de oveja?
La lana de oveja es una fibra natural obtenida mediante la esquila de ovinos. Contiene lanolina y destaca por sus propiedades de aislamiento térmico, absorción de humedad y resistencia. En Perú se utiliza tradicionalmente para elaborar prendas, mantas, ponchos, gorros, alfombras y otros productos textiles.
¿La lana de oveja es biodegradable?
Sí. Al ser una fibra de origen natural, la lana de oveja puede biodegradarse bajo condiciones adecuadas. Sin embargo, que un material sea biodegradable no significa automáticamente que toda su cadena de producción tenga un bajo impacto ambiental. También deben considerarse su procesamiento, transporte, durabilidad y disposición final.
¿Para qué se utiliza la lana de oveja?
La lana de oveja se utiliza principalmente en productos textiles como chompas, mantas, ponchos, gorros y alfombras. También puede emplearse como aislante natural y, dependiendo del tratamiento y contexto, aprovecharse en aplicaciones agrícolas. Su capacidad para conservar el calor la hace especialmente útil en climas fríos.
¿La lana de oveja puede proteger los glaciares?
El experimento Keep It Wool, realizado en el glaciar Tsanfleuron de Suiza, mostró resultados iniciales prometedores: las mantas de lana de oveja protegieron el hielo de manera comparable a una cobertura sintética durante el verano. Sin embargo, todavía se necesitan análisis y pruebas adicionales para determinar su viabilidad a largo plazo.
¿La lana puede solucionar el deshielo de los glaciares?
No. Las mantas protectoras solo pueden reducir temporalmente la pérdida de hielo en superficies pequeñas. Para frenar el retroceso de los glaciares a gran escala es necesario abordar las causas del calentamiento global, especialmente la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Une tu voz
La historia de la lana de oveja nos recuerda que cuidar el planeta también significa aprender a aprovechar mejor lo que ya tenemos.
No necesitamos que cada solución sea enorme para que tenga valor. A veces, una prueba pequeña puede abrir una pregunta mucho más grande.
¿Qué materiales que hoy desperdiciamos podrían convertirse mañana en soluciones?
Súmale a tu vida una mirada más consciente: reutiliza, investiga, pregunta y comparte las ideas que pueden ayudarnos a construir un futuro más sostenible.
