Ciclismo de montaña: Cusco se prepara para una travesía hasta Machu Picchu

El ciclismo de montaña reunirá a deportistas nacionales e internacionales en Cusco durante la sexta edición del Machu Picchu Epic XCM, del 16 al 22 de septiembre de 2026. La competencia recorrerá cinco etapas entre Sacsayhuamán, el Valle Sagrado, Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo, con cerca de 180 kilómetros de recorrido y más de 4.600 metros de desnivel acumulado.

¿Por qué Cusco se convierte en escenario del ciclismo de montaña internacional?

Cusco no solo es reconocido como la Capital Histórica del Perú. Su geografía también lo convierte en un escenario singular para los deportes de aventura.

En septiembre, la región será nuevamente el punto de encuentro para ciclistas que llegarán desde Perú y otros países para afrontar el Machu Picchu Epic XCM, una competencia de ciclismo de montaña de cinco etapas que combina deporte, naturaleza, patrimonio y turismo.

La ruta atravesará algunos de los espacios más representativos de la región Cusco: Sacsayhuamán, el Valle Sagrado, Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo.

La organización del evento, a cargo de Moxie S.A.C. y el Club de Ciclismo Moxie, plantea una experiencia que culminará frente a uno de los destinos turísticos más reconocidos del mundo: Machu Picchu. La competencia cuenta además con el apoyo de la Federación Peruana de Ciclismo, PROMPERÚ, La Positiva Seguros y Oxishot Cusco.

¿Qué tan exigente será esta edición del Machu Picchu Epic XCM?

El desafío combina distancia, altura y dificultad técnica.

Los participantes deberán superar más de 4.600 metros de desnivel acumulado y llegar a altitudes que alcanzan aproximadamente los 4.200 metros sobre el nivel del mar. La carrera oficial contempla cinco jornadas competitivas entre el 17 y el 21 de septiembre, precedidas por el registro e inauguración del 16.

En el camino habrá pendientes exigentes, descensos técnicos y senderos que demandarán tanto preparación física como concentración.

EtapaFechaRecorrido principalQué representa
Registro e inauguración16 de septiembreCuscoInicio y preparación de los participantes
Etapa 117 de septiembreSacsayhuamánPrimer circuito competitivo
Etapa 218 de septiembreSacsayhuamánSegunda jornada de alta exigencia
Etapa 319 de septiembreCusco – OllantaytamboTravesía hacia el Valle Sagrado
Etapa 420 de septiembreOllantaytamboÚltimo circuito antes del traslado a Machu Picchu
Etapa 521 de septiembreMachu Picchu Pueblo – LlaqtaCierre de la competencia
Retorno22 de septiembreMachu Picchu Pueblo – CuscoRegreso de los participantes

El programa oficial confirma que el 16 de septiembre será la inauguración, mientras que las cinco etapas deportivas se desarrollarán del 17 al 21 de septiembre. El retorno hacia Cusco está previsto para el 22.

¿Qué hace diferente a este evento de ciclismo de montaña?

El atractivo del Machu Picchu Epic XCM no está únicamente en la dificultad deportiva.

Uno de sus principales aportes es colocar sobre la mesa una conversación necesaria para el crecimiento del turismo de aventura en Perú: cómo desarrollar nuevas experiencias sin perder de vista el patrimonio cultural y natural.

Para ello, los trazados son revisados y coordinados con las autoridades correspondientes y con actores locales. El objetivo es identificar rutas compatibles con las características de cada territorio, evitar zonas patrimoniales sensibles y establecer controles temporales cuando sean necesarios.

Esta planificación involucra a instituciones vinculadas con cultura, turismo, seguridad y salud, además de gobiernos locales, comunidades y proveedores regionales.

Así, el ciclismo de montaña puede avanzar hacia una práctica más ordenada y formal, donde la aventura no esté separada de la responsabilidad.

¿Cómo busca el Machu Picchu Epic proteger el patrimonio?

En una región como Cusco, organizar una competencia deportiva implica mucho más que marcar una línea de partida y llegada.

Los recorridos se desarrollan en territorios donde conviven paisajes naturales, comunidades, sitios arqueológicos y actividades turísticas. Por ello, seleccionar una ruta requiere considerar qué espacios pueden recibir una actividad de este tipo y bajo qué condiciones.

La organización señala que este trabajo busca evitar caminos incas y áreas sensibles, además de adaptar la operación a las condiciones de cada territorio.

Este enfoque puede generar un efecto positivo que trasciende la competencia: la información obtenida durante la planificación y ejecución de las rutas puede servir como referencia para futuras experiencias autorizadas de turismo de aventura.

Es decir, el objetivo no es solamente organizar una carrera durante una semana, sino contribuir a que el ciclismo de montaña pueda desarrollarse dentro de un marco de mayor formalidad.

¿Qué medidas de seguridad tendrá la competencia?

La altitud y las características del terreno hacen que la seguridad sea un componente esencial.

El operativo contempla brigadas de emergencia, ambulancias, protocolos de evacuación, comunicación y seguimiento mediante GPS.

Estas herramientas permiten mantener una mayor capacidad de respuesta mientras los participantes recorren diferentes sectores de la región.

La seguridad también requiere coordinación. Una competencia que atraviesa varios territorios necesita establecer mecanismos para saber dónde se encuentran los participantes, responder ante eventualidades y mantener comunicados a los equipos responsables de la operación.

Por eso, en el turismo de aventura, la planificación previa es tan importante como la experiencia que vive el visitante.

Ciclismo de montaña
El ciclismo de montaña reunirá a deportistas nacionales e internacionales en Cusco durante la 6ta edición del Machu Picchu Epic XCM, del 16 al 22 de septiembre. Fuente: Diario el Peruano

¿Cómo se gestionarán los residuos durante el ciclismo de montaña?

Otro de los componentes destacados es la gestión de residuos.

El evento contempla el uso de tomatodos reutilizables, segregación de residuos, puntos de acopio y limpieza posterior, además de una política de tolerancia cero frente al abandono de basura.

Este tipo de medidas puede parecer pequeño frente a una carrera de alcance internacional, pero tiene un significado importante cuando hablamos de rutas naturales y patrimoniales.

El principio es sencillo: llevar la aventura sin dejar una huella innecesaria en el territorio.

Para una región como Cusco, donde el turismo depende en buena medida del valor de sus paisajes y patrimonio, mantener los espacios limpios es también una forma de proteger la experiencia futura de quienes los visitarán.

¿Cómo beneficia el Machu Picchu Epic XCM a la economía cusqueña?

El impacto de la competencia no termina cuando los ciclistas cruzan la meta.

El evento distribuye parte de la actividad turística entre Cusco, el Valle Sagrado, Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo.

Durante esos días se movilizan hoteles, restaurantes, transporte terrestre, servicios ferroviarios, guías, logística, rescate, cronometraje y asistencia técnica, cada edición genera alrededor de 65 puestos temporales, de los cuales aproximadamente el 90 % corresponde a personal cusqueño.

Esto permite observar el turismo deportivo desde una perspectiva más amplia.

Un ciclista que llega a competir también necesita dormir, alimentarse, trasladarse y conocer el territorio. A su alrededor se mueve una cadena de servicios que puede beneficiar directamente a trabajadores y emprendimientos locales.

¿Qué relación existe entre deporte y turismo de aventura?

El turismo de aventura busca precisamente conectar al visitante con experiencias activas en entornos naturales.

En el caso del Machu Picchu Epic XCM, esa conexión se produce a través del ciclismo de montaña y de un recorrido que une algunos de los principales atractivos de Cusco.

Pero la experiencia no se limita a pedalear.

Los participantes también entran en contacto con la gastronomía regional, los paisajes andinos, el Valle Sagrado y el patrimonio cultural que caracteriza al territorio.

La propia organización presenta el evento como una experiencia que combina rutas de montaña con los principales atractivos turísticos de la región y que culmina en Machu Picchu.

De esta manera, el deporte se convierte también en una ventana para mostrar el Perú ante visitantes internacionales.

¿Por qué el ciclismo de montaña puede impulsar un turismo más distribuido?

Una de las oportunidades de este tipo de eventos es que permite descentralizar el consumo turístico dentro de un mismo destino.

En lugar de concentrar toda la experiencia en un único punto, la ruta conecta diferentes lugares: Cusco, Sacsayhuamán, el Valle Sagrado, Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo.

Cada parada puede activar distintos servicios y proveedores.

Esto es especialmente interesante para una región con una enorme diversidad territorial. Si el turismo deportivo se desarrolla de manera planificada, puede convertirse en una herramienta para generar actividad económica en distintos puntos de una ruta.

La clave está en hacerlo respetando las capacidades de cada territorio.

Cuando una carrera también funciona como laboratorio de turismo responsable

Hay un aspecto de esta competencia que merece una mirada más amplia.

Una ruta de ciclismo de montaña puede ser entendida como un producto turístico, pero también como una oportunidad para aprender cómo gestionar actividades deportivas en territorios cultural y ambientalmente sensibles.

Cada edición obliga a resolver preguntas concretas: por dónde pasar, qué zonas evitar, cómo responder ante emergencias, cómo movilizar bicicletas, dónde gestionar residuos y cómo coordinar a los distintos actores involucrados.

Ese conocimiento tiene valor más allá de la carrera.

Si las experiencias se documentan y se convierten en mejores protocolos, pueden contribuir a construir un ecosistema de turismo de aventura más formal, seguro y responsable en otras regiones del Perú.

Y ahí encontramos una oportunidad especialmente interesante para nuestro país: no se trata de elegir entre aventura y conservación, sino de desarrollar modelos donde ambas puedan avanzar juntas.

¿Cuándo se realizará el Machu Picchu Epic XCM 2026?

La sexta edición se desarrollará del 16 al 22 de septiembre de 2026.

El 16 será el registro e inauguración en Cusco. Las cinco etapas competitivas se desarrollarán entre el 17 y el 21, y el 22 será la jornada de retorno hacia Cusco.

¿Cómo será el recorrido?

La ruta conectará:

  • Sacsayhuamán, durante las primeras etapas.
  • Cusco y Ollantaytambo, en la tercera etapa.
  • Ollantaytambo, durante la cuarta jornada.
  • Machu Picchu Pueblo y la Llaqta de Machu Picchu, durante la etapa final.

El programa oficial contempla incluso el traslado operativo de las bicicletas y el ingreso programado de los participantes a Machu Picchu durante la última jornada.

¿Qué representa Machu Picchu para esta competencia?

Llegar a Machu Picchu convierte la última etapa en algo más que una meta deportiva.

La competencia busca unir la exigencia del ciclismo de montaña con uno de los mayores símbolos culturales y turísticos del Perú.

Por eso, el desafío también es demostrar que un evento deportivo internacional puede desarrollarse en un territorio de enorme valor histórico con planificación, coordinación y respeto por el patrimonio.

Machu Picchu no es solamente el destino final de una carrera. Es también el recordatorio de que cualquier experiencia turística que se desarrolle alrededor de nuestro patrimonio debe contribuir a conservar aquello que la hace posible.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el ciclismo de montaña?

El ciclismo de montaña es una modalidad deportiva que se practica sobre terrenos naturales y superficies no pavimentadas, con bicicletas diseñadas para afrontar pendientes, desniveles y terrenos variables.

¿Cuándo será el Machu Picchu Epic XCM 2026?

El evento se desarrollará del 16 al 22 de septiembre de 2026. Las cinco etapas competitivas serán del 17 al 21 de septiembre.

¿Dónde se realizará el Machu Picchu Epic XCM?

La competencia se desarrollará en distintos puntos de la región Cusco, incluyendo Sacsayhuamán, el Valle Sagrado, Ollantaytambo y Machu Picchu Pueblo.

¿Cuántas etapas tendrá la competencia?

El Machu Picchu Epic XCM tendrá cinco etapas, con una jornada inicial de registro e inauguración y un día final destinado al retorno de los participantes.

¿Por qué es importante el turismo responsable en una carrera de ciclismo?

Porque las rutas atraviesan territorios con valor natural, cultural y turístico. La planificación de trazados, la coordinación con autoridades y comunidades, la seguridad y la gestión adecuada de residuos ayudan a reducir impactos y a promover un turismo de aventura responsable.

Une tu voz

El Machu Picchu Epic XCM nos muestra una manera distinta de recorrer el Perú: sobre dos ruedas, entre montañas, comunidades, paisajes y patrimonio.

Pero también nos plantea un reto colectivo. Si queremos que el turismo de aventura siga creciendo, necesitamos experiencias que valoren aquello que hace extraordinario a nuestro territorio.

Desde Cusco hasta Machu Picchu, el mensaje puede ser claro: la aventura también puede avanzar de la mano con la conservación, la formalidad y las comunidades locales.

En Luciérnaga creemos que el futuro del turismo peruano se construye cuando descubrimos nuevas formas de disfrutar nuestro país sin dejar de cuidarlo.

Une tu voz y sé parte de las historias que pedalean hacia un Perú más responsable, activo y sostenible.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba