Agricultura regenerativa: prácticas que protegen los suelos de la Amazonía peruana

La agricultura regenerativa busca producir alimentos mientras recupera y protege la salud del suelo. En Ucayali, más de 12,000 hectáreas dedicadas al cultivo de palma aceitera han sido certificadas bajo este enfoque, incorporando cobertura vegetal, biofertilizantes, control biológico y protección de áreas naturales.

La propuesta resulta especialmente relevante en la Amazonía peruana, donde las condiciones de alta lluvia y temperatura pueden acelerar la degradación de los suelos. Por eso, cuidar lo que ocurre debajo de nuestros cultivos es también una forma de pensar en la productividad agrícola del futuro.

¿Por qué la agricultura regenerativa pone al suelo en el centro?

El suelo no es únicamente el lugar donde crecen las plantas. Es un sistema vivo en el que interactúan materia orgánica, microorganismos, agua y nutrientes.

Cuando este equilibrio se deteriora, la tierra puede perder fertilidad, retener menos agua y quedar más expuesta a la erosión. En territorios amazónicos, las lluvias intensas y las temperaturas elevadas hacen que su protección sea todavía más importante.

La agricultura regenerativa propone cambiar esa lógica: en lugar de considerar el suelo como un recurso que simplemente se utiliza para producir, busca mantener y recuperar sus condiciones para que continúe sosteniendo la actividad agrícola a largo plazo.

Ese enfoque puede convivir con una agricultura productiva. La clave está en incorporar prácticas que reduzcan el impacto sobre la tierra y aprovechen mejor los recursos disponibles.

¿Qué está haciendo Ocho Sur en Ucayali?

La empresa Ocho Sur ha certificado como agricultura regenerativa más de 12,000 hectáreas correspondientes a sus fundos Zanja Seca y Tibecocha, ubicados en Ucayali.

La certificación Regenagri, un estándar desarrollado en Reino Unido, fue otorgada por Control Union Brasil. En total, comprende 5,970 hectáreas de Zanja Seca y 6,832 hectáreas de Tibecocha.

El estándar considera diferentes aspectos del manejo agrícola, entre ellos la salud del suelo, la cobertura vegetal, la reducción de plaguicidas, la reincorporación de residuos, el uso eficiente de insumos, la retención de agua y la captura de carbono.

Más que una única acción, la certificación refleja un conjunto de prácticas que buscan modificar la relación entre producción agrícola y territorio.

¿Cómo se protege el suelo durante el cultivo?

Una de las estrategias consiste en mantener cobertura vegetal y materia orgánica sobre el suelo.

Agricultura regenerativa
La agricultura regenerativa busca producir alimentos mientras recupera y protege la salud del suelo. Fuente: Peru21

Esta protección ayuda a reducir la exposición directa de la tierra frente a la lluvia y el sol, factores que pueden favorecer la erosión y la pérdida de nutrientes.

Además, Ocho Sur utiliza biofertilizantes líquidos Biol y microorganismos benéficos destinados a favorecer la regeneración del suelo.

A estos recursos se suman materiales procedentes de la propia actividad agrícola, como los residuos del escobajo de la fruta de palma y las ramas de las plantas, que pueden reincorporarse como fertilizantes naturales.

Así, parte de lo que queda después de la producción vuelve al sistema productivo en lugar de convertirse simplemente en un residuo.

¿Puede reducirse el uso de productos químicos mediante la agricultura regenerativa?

Otra de las prácticas señaladas es el control biológico de plagas.

En lugar de depender de plaguicidas químicos, sus operaciones utilizan insectos benéficos para controlar determinadas plagas.

Esta estrategia forma parte de una visión más amplia de la agricultura sostenible, en la que la prevención y el equilibrio biológico adquieren mayor importancia.

El objetivo no es únicamente sustituir un producto por otro. También consiste en comprender mejor las relaciones que existen dentro del ecosistema agrícola y aprovecharlas para mantener los cultivos.

En este sentido, la agricultura regenerativa puede convertirse en una oportunidad para conectar productividad, conocimiento ecológico y gestión responsable de los recursos.

¿Qué papel cumple la ganadería dentro de este modelo?

La integración de la ganadería es otro elemento interesante de la experiencia desarrollada en los fundos de Ocho Sur.

Los animales contribuyen a fertilizar naturalmente el terreno y ayudan en el control de malezas. Además, participan en el traslado de fruta dentro de las parcelas.

De acuerdo con la información proporcionada por la empresa, esta integración permite disminuir el uso de sustancias químicas y maquinaria que pueden afectar el suelo.

Práctica¿Cómo contribuye?Beneficio ambiental
Cobertura vegetalProtege la superficie del sueloReduce erosión y pérdida de nutrientes
Biol y microorganismosAportan alternativas para el manejo del sueloFavorecen su recuperación
Residuos de palmaReincorporan materia orgánicaAprovechan recursos del propio cultivo
Control biológicoUtiliza insectos benéficosReduce el uso de plaguicidas químicos
Ganadería integradaAporta fertilización y ayuda con malezasPuede disminuir insumos y maquinaria
Protección de bosquesConserva áreas naturales y franjas junto al aguaFavorece la biodiversidad y los corredores biológicos

¿Cómo se conecta la agricultura regenerativa con la biodiversidad?

La recuperación del suelo no ocurre de manera aislada. También importa lo que sucede alrededor de las zonas productivas.

En los fundos de Ocho Sur se protegen y reforestan zonas de reserva de bosque y franjas marginales ubicadas junto a cuerpos de agua.

Estas áreas permiten establecer corredores biológicos, espacios que favorecen la movilidad y protección de la fauna.

Esta mirada resulta particularmente relevante en Ucayali, una región amazónica donde las actividades productivas conviven con ecosistemas de enorme valor ambiental.

Por eso, hablar de agricultura regenerativa no debería limitarse a explicar cómo se fertiliza una parcela. También implica preguntarnos cómo se conserva el paisaje que rodea esa parcela.

¿Qué diferencia a la agricultura regenerativa de una agricultura convencional?

La principal diferencia está en el objetivo de largo plazo.

Mientras un modelo productivo puede concentrarse principalmente en obtener una cosecha, la agricultura regenerativa incorpora la salud del suelo, el agua, la biodiversidad y el aprovechamiento de residuos como parte de la ecuación productiva.

No significa que exista una única receta aplicable a todos los territorios. Las prácticas deben adaptarse al clima, el tipo de suelo, el cultivo y las condiciones de cada región.

En la Amazonía peruana, por ejemplo, la gestión del agua y la protección frente a la erosión adquieren especial relevancia.

EnfoquePrioridadRelación con el suelo
Agricultura convencionalProductividad agrícolaPuede centrarse principalmente en el rendimiento
Agricultura sostenibleReducir impactosBusca mantener los recursos para el futuro
Agricultura orgánicaInsumos y métodos permitidos por estándares orgánicosLimita determinados insumos sintéticos
Agricultura regenerativaRecuperar y fortalecer el sistema productivoBusca mejorar la salud del suelo y sus funciones

¿Y si el verdadero activo agrícola estuviera debajo de nuestros pies?

Cuando hablamos de innovación agrícola solemos pensar en drones, sensores, inteligencia artificial o maquinaria de última generación. Sin embargo, la experiencia de Ucayali muestra otra posibilidad: innovar también puede significar aprender a cuidar mejor aquello que ya tenemos.

El suelo es un activo silencioso. No aparece en los supermercados ni se transporta en camiones, pero determina buena parte de la capacidad de una parcela para producir en el tiempo.

Por eso, prácticas como devolver residuos orgánicos al terreno, mantener cobertura vegetal o reducir determinados productos químicos pueden entenderse como inversiones en la infraestructura natural de una finca.

Este enfoque también cambia la conversación sobre productividad. Una parcela no debería evaluarse únicamente por cuánto produce hoy, sino por su capacidad para seguir produciendo mañana sin deteriorar los recursos que hacen posible esa producción.

La experiencia certificada en Ucayali aporta justamente esa perspectiva: la sostenibilidad agrícola puede medirse también por la calidad del suelo que dejamos después de cada campaña.

¿Puede este modelo inspirar a otros agricultores del Perú?

La experiencia de Ocho Sur no significa que todas las explotaciones agrícolas del país deban adoptar exactamente las mismas prácticas.

Sin embargo, sí plantea preguntas importantes para otros territorios. ¿Qué residuos agrícolas podrían reincorporarse al suelo? ¿Cómo podría reducirse el uso de determinados productos químicos? ¿Qué áreas naturales pueden conservarse dentro de un paisaje productivo? ¿Cómo puede aprovecharse mejor el agua?

Responderlas desde las condiciones de cada región podría abrir nuevas oportunidades para la agricultura sostenible en Perú.

En zonas de la costa, sierra y selva las soluciones serán diferentes, pero el principio puede ser compartido: producir sin perder de vista la salud de los ecosistemas que sostienen la actividad agrícola.

La agricultura regenerativa, en ese sentido, no tiene que entenderse únicamente como una tendencia internacional. También puede convertirse en una conversación sobre cómo queremos que evolucione el campo peruano.

¿Qué podemos aprender de esta experiencia?

Algunas de las ideas que deja este caso pueden resumirse en cinco acciones:

  1. Proteger el suelo: mantener cobertura vegetal y materia orgánica para disminuir la erosión.
  2. Aprovechar los residuos: reincorporar materiales procedentes de la propia actividad agrícola cuando sea viable.
  3. Reducir químicos: explorar estrategias de control biológico y manejo integrado de plagas.
  4. Integrar actividades: buscar sistemas productivos donde diferentes actividades puedan complementarse.
  5. Conservar el entorno: proteger bosques, cuerpos de agua y corredores biológicos dentro de los paisajes agrícolas.

Estas acciones no son idénticas para todos los cultivos ni todos los territorios, pero muestran cómo la innovación puede partir de recursos y conocimientos disponibles localmente.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la agricultura regenerativa?

Es un enfoque de producción que busca mantener y mejorar la salud del suelo y, al mismo tiempo, desarrollar una actividad agrícola productiva. Para ello incorpora prácticas relacionadas con cobertura vegetal, materia orgánica, biodiversidad, manejo del agua y reducción de determinados insumos.

¿Dónde se aplica agricultura regenerativa en Perú?

Existen experiencias en diferentes regiones y cultivos. En este caso, Ocho Sur ha certificado bajo el estándar Regenagri más de 12,000 hectáreas de sus fundos Zanja Seca y Tibecocha, en Ucayali.

¿La agricultura regenerativa es igual que la agricultura orgánica?

No necesariamente. Son conceptos relacionados, pero no equivalentes. La agricultura orgánica se rige por estándares específicos sobre producción e insumos, mientras que la agricultura regenerativa pone especial énfasis en recuperar y fortalecer las funciones del suelo y del ecosistema productivo.

¿La agricultura regenerativa puede ayudar a cuidar el agua?

Sí. Una de sus áreas de atención es la retención de agua y el mantenimiento de las condiciones del suelo. Una tierra protegida y con mayor presencia de materia orgánica puede favorecer una mejor gestión de la humedad, aunque los resultados dependen de las condiciones de cada territorio.

¿Por qué es importante proteger los suelos de la Amazonía?

Porque las condiciones de alta lluvia y temperatura pueden acelerar procesos de degradación. Mantener la cobertura vegetal, proteger la materia orgánica y conservar los ecosistemas cercanos puede contribuir a mantener la capacidad productiva del territorio.

Une tu voz

La próxima vez que pensemos en innovación para el campo, miremos también hacia abajo.

Bajo nuestros cultivos existe un ecosistema que sostiene la producción, almacena agua, conserva nutrientes y conecta la actividad agrícola con la naturaleza.

La experiencia de Ucayali nos recuerda que producir y conservar no tienen por qué ser caminos opuestos. Con conocimiento, innovación y prácticas adaptadas a cada territorio, podemos construir una agricultura que no solo piense en la próxima cosecha, sino también en las generaciones que vendrán.

Porque cuidar la tierra hoy es una forma de sembrar futuro.

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